El notable aumento de la importación de coches usados en los últimos meses, abre el debate. Una solución que no parece demasiado confiable, respecto a los buenos coches que se venden en España de segunda mano.

Los datos sobre este crecimiento, demuestran que mejoran las ventas en función de las ventajas fiscales que se otorgan. En el mercado las cifras sin embargo, no afianzan las ventas en su totalidad. Se debe a que la economía familiar y las PYMES, se recuperan de forma muy lenta. La venta de coches exige una oferta de vehículos de gran calidad, lo cual representa un desafío para las concesionarias.

Los informes confirman, que las ventas de coches usados rondan los 11 años de antigüedad y se compran con 100.000 km de uso. Esto indica que no se adquieren vehículos, según el anhelo del consumidor. En su mayoría se buscan rodados entre dos y cinco años de antigüedad, que por sus características de modernidad y seguridad, también puedan dejar margen a las ganancias, en el momento de la venta. Compras de este tipo, son las que provocan que el cliente repita en su hábito, de adquirir otro vehículo.

Desde la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM), su presidente advierte la consolidación del mercado del automóvil, que en coches usados o de ocasión, mantiene su identidad. Las empresas dedicadas a la venta de ocasión, se estructuran de igual forma, que las concesionarias con coches nuevos. Se ha convertido en un sector con entidad, que personaliza su imagen en el sector.

Para llegar a una solución eficaz, se plantea la importación de otros países como Bélgica, Francia o Alemania. Durante el año 2014, han llegado al país 10.000 vehículos, solo en los últimos meses, demostrando su auge. Mientras que en todo el año solo habían llegado 8.000 unidades, marcando un importante cambio en la renovación de este tipo de coches. Un año prospero durante el cual, este tipo de ventas marca un antes y un después, porque generalmente los coches importados, finalizan sus servicios un año después de haber llegado a España.

Tampoco se puede olvidar, que las unidades deben pasar de forma adicional la ITV al llegar al país, un requisito legal exigido al cambiar el vehículo de servicio, para su constatación. Un debate que tendrá que esperar la evolución de 2015, para alcanzar una solución más acertada y segura.